miércoles, 1 de febrero de 2017

lunes, 9 de enero de 2017

Hábitos Delirantes de 10 Pintores Extravagantes

Saboreando una deliciosa taza de mazamorra con el maestro Sebastián Acosta (arquitecto, escultor, acuarelista e historiador) y hablando de los "resabios" que muchos pintores tenemos al ejecutar nuestras obras, me confesaba, acomodando su enorme humanidad en el abullonado sillón de su estudio en la ciudad de Medellín, como él, al iniciar un trabajo, se introduce en una túnica de monje -raída y manchada por mil colores- la cual sujeta con un lazo verde a la cintura. Sin ella, dice, es imposible emprender la tarea.

Esta conversaciión me trasladó a un artículo que había leido unos meses atrás sobre las excentricidades de diez pintores de la talla de Dalí, Picasso, Warhol, Miró, balthus, entre otros, escrito por la periodista Victoria Gallardo para el periódico El Mundo de España.

A continuación transcribo el artículo completo.

Hábitos delirantes de 10 pintores extravagantes
Por:



A Francis Bacon le gustaba pintar de resaca, Pablo Picasso vivía rodeado de un zoológico de mascotas y Paul Cézanne repelía cualquier contacto físico. Repasamos éstas y otras filias y fobias de artistas ilustres.

 Andy Warhol

“Andy murió ayer. Nunca dejará de sorprendernos”. Estas fueron las palabras escogidas como epitafio por Glenn O’Brien para decir adiós a su buen amigo Warhol. Razón no le faltaba. Junto a su inmensa obra, presente hoy en Madrid gracias a las exposición Mitos del pop del Museo Thyssen-Bornemisza, el pintor dejó también como parte su legado un sinfín de rarezas y anécdotas que comienzan por su propio nombre, ya que el joven Andrew, que en realidad se apellidaba Warhola, tomó su apelativo artístico en 1949, cuando un dibujo suyo apareció publicado en un periódico y, como fruto de un error, se omitió la a final en la firma.

Famoso por su obsesión por los gatos, a los cuales no dudó en introducir en varias de sus obras (postales navideñas incluidas), aquel artista que de niño soñaba con ser bailarín de claqué tuvo que morir para que uno de sus mayores proyectos quedase al descubierto: más de 600 cajas de cartón marrón bautizadas como Cápsulas de Tiempo en las que el pintor fue almacenando revistas, diarios, regalos y todo tipo de objetos que permanecieron prácticamente en el anonimato hasta 1987.


 Salvador Dalí
El nombre de Salvador Dalí también tiene su propia historia. Durante sus 84 años de vida, el genio catalán soportó la carga de llamarse igual que su hermano mayor, que falleció unos nueve meses antes de que el pintor llegase al mundo. Su fobia a los saltamontes, el viaje que hizo a París en un Rolls Royce repleto de coliflores o el caballo blanco que subió a su habitación de hotel en esa misma ciudad son tan sólo tres ejemplos de lo impredecible que llegó a ser Dalí quien, dicho sea de paso, sentía una inexplicable fascinación por las moscas. Eso sí, "solo por las limpias, no por las que se pasean por las calvas de los burócratas, que son repugnantes". Definitivamente, no mentía cuando pronunció aquello de "el surrealismo soy yo".


 Pablo Picasso
Varios coetáneos de Dalí también dejaron, además de sus obras, un buen puñado de manías y rarezas, como es el caso de Pablo Picasso. Según relataba la que fue su amante durante cerca de una década, Françoise Gillot, y tal y como recoge José Julio Perlado en su obra El artículo liteario y periodístico. Paisajes y personajes, el padre del Guernica tenía por costumbre cada mañana quedarse un buen rato postrado en la cama mientras enumeraba una por una las enfermedades que le aquejaban, "una especie de letanía que repetía a diario, con más o menos insistencia". Además de convivir con un perro, tres gatos siameses y una mona llamada Monina, en la rutina de Picasso figuraban hábitos como el de no beber más que agua mineral o leche y comer exclusivamente verduras, pescado, arroz con leche y uvas.


 Joan Miró
Con el objetivo de no recaer en la depresión que padecía antes de descubrir la pintura, Joan Miró también se autoimpuso un estricto régimen, en el que el deporte tenía un papel fundamental: practicar boxeo, correr por la playa o saltar a la comba son algunas de las actividades que formaban parte de su día a día. Eso sí, por la tarde no podía faltar una siesta, pero sólo de cinco minutos.


 Balthus
Por supuesto, no faltan quienes adoptaron hábitos mucho menos saludables a la hora de enfrentarse al lienzo en blanco. Según recoge Rituales cotidianos, de Mason Currey, Balthus acostumbraba a pintar fumando, algo que aseguraba que duplicaba su poder de concentración. Otros, como Francis Bacon, que combatía su insomnio leyendo libros de cocina, preferían hacerlo de resaca, cuando su mente "chisporroteaba de energía". La lista de bebedores empedernidos es larga, y en ella no faltan nombres tan célebres como el de Henri de toulouse-Lautrec quien, seducido por la coctelería americana, se atrevía a preparar sus propios mejunjes, como una combinación de ajenjo, mandarina, licor amargo, vino tinto y champaña al que tituló Rubor de Doncella.


 Francis Bacon


 Henri de Toulouse lautrec

 Edgar Degas
Además de por su afición a la bebida, Toulouse-Lautrec destacó igualmente por su costumbre de dibujar en los cabarets, algo que también hacía a menudo Edgar Degas, que no dudaba en sacar su cuaderno de notas en pleno burdel para hacer sus bocetos y experimentar con la perspectiva y los puntos de vista. Tal y como relata Sue Roe en Vida privada de los impresionistas, las relaciones del pintor y escultor francés con las mujeres nunca fueron sencillas, ya que rara vez se sentía cómodo con ellas, menos aún cuando "aquellas que ya habían traspasado su juventud" no dudaban en mostrar sus espaldas al aire.


 Paul Cézanne
Algo similar le sucedía a Paul Cézanne, que estaba convencido de que sus modelos siempre querían flitrear con él. Por si esto fuera poco, no soportaba que nadie le tocara. Según su amigo Émile Bernard, que intercambió varias cartas con el pintor y que fueron posteriormente recopiladas bajo el título Recuerdos de Cézanne, la explicación a esta aversión al contacto físico hay que buscarla en la infancia del artista. Al parecer, siendo muy pequeño, un niño le dió tal patada en el trasero mientras se deslizaba por una barandilla que Cézanne cayó al suelo. "El imprevisto e inesperado golpe me afectó tan fuertemente que, después de tantos años, vivo obsesionado con que pueda volver a suceder", aseguraba el propio pintor. Aunque esta no era su única rareza.
Su afán perfeccionista le llevaba a soltar los cubiertos en plena comida para estudiar el rostro de los demás comensales bajo el efecto de la luz de la lámpara, o bajar al jardín para sentarse y, acto seguido, salir disparado hacia su estudio. Incluso, llegó a ausentarse del entierro de su madre por estar inmerso en una vista de un valle al pie de Sainte Victoire que pintó a la acuarela.


 Édouard Manet
Tal y como escribió su colega Bernard, "si hubiera obrado sin tantas dudas sobre lo que podría ser mejor, tal vez no hubiera sufrido tanto, pero no nos habría dejado sus obras magistrales". En cambio, cuando Cézanne no vacilaba ni un instante era a la hora de valorar el trabajo de otros pintores: "Pisarro se acercó a la naturaleza, Monet nos dio una nueva forma de ver y Renoir pintó a las mujeres de París. El resto no cuenta", sentenció. Quien pintó igualmente a muchas parisinas fue Édouard Manet que, según relata de nuevo Susan Roe, no ocultaba su fascinación por "un pie contundentemente expuesto": "Se puede deducir todo sobre una mujer por la manera que coloca los pies", dijo una vez a Mallarmé. "Las mujeres seductoras siempre vuelven los pies hacia fuera. No esperes llegar a nada con una que los vuelva hacia dentro".


 Pierre Auguste Renoir
Pierre-Auguste Renoir también encontró en las mujeres una fuente de inspiración inagotable. Durante su estancia en Montmartre, cogió la curiosa costumbre de mudarse cada poco tiempo, pues estaba convencido de que "siempre tienes que estar al acecho de algo que pintar. Nada de equipajes. Basta un cepillo de dientes y una pastilla de jabón". El día de su muerte, Renoir aún estaba pintando. Al dejar el pincel manifestó: "Creo que estoy empezando a entender algo de esto".

Fuente: Hábitos delirantes de 10 pintores extravagantes

miércoles, 4 de enero de 2017

LA CAÍDA DE ÍCARO MAESTRO CARLOS OSORIO



El periódico El Mariinillo, en su edición número 49 nov.-dic. de 2016, publicó un documento escrito por el maestro Carlos Alberto Osorio Monsalve (Artista Plástico colombano, nacido en Aguadas, Caldas: pintor, ilustrador, dibujante, creador del comic Hombres de Acero, escultor, muralista y gestor cultural) titulado "La Caída de Ícaro" donde el artista, con una magistral prosa poética, marcada por el dolor, la decepción, la nostalgia, pero también por la esperanza que sólo el arte puede brindar, relata su infortunio producto de un truculento montaje realizado en su contra.
osoro
Transcribo a continuacón el artículo completo.

LA CAÍDA DE ÍCARO

Por: Carlos Alberto Osorio Monsalve

Esta, la historia mía es una historia repetida donde aflora la envidia, el rencor, la mentira, la ignominia; fallas humanas que cayeron sobre mis hombres como intempestiva lluvia. La envidia es adoración de los hombres por las sombras, es mérito otorgado al mediocre y al ambicioso absurdo; es la miel que saborea el impotente, es la insana herida que pudre la razón y asesina al virtuoso. Envidia el impedido por subir al pódium del esfuerzo, Ia dedicación y la constancia, virtud propia del infame y de quien se dedica a romper la belleza en mil fragmentos, es enaltecer al envidiado.

Rencor, póstula que se adhiere al alma, inadaptable ser moralmente inferior. Rencoroso es quien elige víctimas para el sacrificio. Rencor es nublar la razón a la luz del pensamiento, portar la locura estampada en el rostro, expeler fuego en la mirada. Así; mentir es herida mortal proferida a traición con el ideal de matar al indefenso. De por si. Crimen abominable que destruye el fortín inexpugnable, veneno inoculado, burda patraña esgrimida contra Ia dignidad y el honor. Tergiversa la realidad, la fantasía usada para el mal. Mentir es tan irracional como el agua de alcantarilla ofrecida para que sea bebida por el sediento; manchar con excremento la más bella creación artística; actitud propia de ineptos, de irracionales, de impíos.

Afrenta pública es la ignominia sometimiento al cadalso y al escarnio al inocente con el único objetivo de saciar oscuras intenciones, es señalar con el alma pecaminosa y la mano sucia Ia virtud; es declaratoria de persona “non grata" al líder. El ignominioso es quien lanza la primera piedra incitando a sus compinches a que así lo hagan.

El ser honesto en confrontar las corrientes convencionales, ser virtuoso es exponerse a la farsa moral, a Ios prejuicios. Honestidad y virtud son valores heredados de mis ancestros, del padre dedicado a iniciar la dirección correcta, de una madre que me brindó cualidades sensitivas, bases de mi formación en las bellas artes, horizonte luminoso que me indicó Ia meta de mi vida. Desde  niño aprendí a ver la naturaleza como mi gran maestra y a degustar del conocimiento de los genios del arte como mis tutores.

Nací artista en un pueblo ancestral donde respiré los primeros aires del conocimiento con el espíritu del indígena y del colono, con la filosofía religiosa del buen creyente. Fue en mi natal Aguadas donde abrí los ojos a la Vida y hoy, en Aguadas, soy el ángel herido con las alas amputadas, brumas que opacaron la visión perimétrica de mi futuro, quizá mi vuelo alto inspiro a cazadores con aurea mediocrita; 0 sin saberlo, causaba sombra a sus intenciones de grandeza, a sus pretensiones de poder, a sus ambiciones de ganancias ocasionales.

Cansado de demostrar mi inocencia, de batirme contra el poder destructivo de la mentira; del odio, envidia e ignominia; de enfrentar a la fallida justicia de los hombres, de ser engañado, ultrajado, asaltado y robado por los logreros, me resigno a ver pasar los días en el infierno decorado con barrotes de hierro y paredes de gris basalto, a vivir el oscuro aposento donde reina el desespero, la angustia, dolor y miedo, Ia impotencia, abandono y tedio. Y, un día cualquiera recobraré mis alas. viajaré a la cumbre más alta del universo y miraré a los infelices que urdieron Ia trama buscando nuevas víctimas… procuraré quitar Ia máscara de niña buena para alertar a los incautos, para que al ver sus verdaderos rostros sean temidos, rechazados. Será justicia, no venganza.  Perdonaré una vez. Seria inocuo no perdonar ninguna porque si perdono dos veces, me haría cómplice.

Ya no existe ese tiempo en que exponía mis pinceladas, en que irradiaba luz a las mentes oscuras, llevaba viandantes a la utopía y maravillaba al más escéptico. Ya no viene el delirio a animar mi voz. La música no arrulla mis noches de insomnio ni respiro el aire jazmínico de mi Cielito. No dispongo ya de mis óleos, pinceles ni lienzos. Soy el artista al que Ie ataron las manos y pretendieron disecarle el cerebro.

No soy ya el maestro de artes de niños, jóvenes y adultos talentosos que venían en busca de mis oportunas enseñanzas impartidas sin interés ni egoísmos. Han quedado solos, sin su maestro. Eso duele porque ms discípulos son la prolongación del arte. Ellos descubrirán la belleza en el interior de sus almas, la encontrarán a cada paso dado; la belleza en contravía de la vulgaridad y la perfidia.

No me encuentro ya con la amistad sincera, con aquellos de mirada cristalina en la que como espejo de hada les veía, ni encuentro en mi lira Ios sones que antaño tenia. Veo como se desvanecen mis hermosos días y, si centellea mi ojo es porque de él se desprendió una lagrima, Si ven que sonrió es para simular el llanto.

Ya no me encuentro en los brazos de mi Hanny, de mi adorada Hanny. Ella no ha vuelto a coquear a mi oído sus fantasías eróticas ni a exhibir la desnudez de su alma con su sonrisa luminosa. No soy el cómplice de sus locuras y desenfrenos ni su protector ante los catervos. No, el abnegado esposo, amigo, amante, mozo. .. Ahora soy su amor de Iejos.

Pobres los infames llevando el peso de sus acciones, pobres los maldecidos porque siempre serán malditos. Pobres los mediocres porque nunca alcanzarán sus metas. Pobres aquellos pobres de espíritu porque llevarán el estigma de su destino. Pobre tú que me ultrajaste porque un lucifero cobrará su saldo y no tendrás más remedio que entregarle tu alma. Pobre yo que he muerto en Vida y enterrado en la celda ocho escribo mis eternos días o dibujo a la muerte con su túnica sulfurosa o sueño con un despertar de Ia pesadilla.

Esta es la historia mia, la historia repetida del impío que está pendiente del astro que más brilla para opacar con perfidia su brillo.

Penitenciaria Las Heliconias
Florencia Caqueta

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Carlos Alberto Osorio Monsalve en la Web:

jueves, 29 de septiembre de 2016

ROBERTO HOYOS CASTAÑO - RETRATO

Óleo sobre lienzo  - 70 x 50 cm.
Transcribo una semblanza del doctor Roberto Hoyos Castaño escrita por Rubén Darío Barrientos el 23 de julio de 2009  en su primer aniversario (1929 - 2008)

Roberto Hoyos Castaño 

Por: Rubén Darío Barrientos
 23 de Julio de 2009


El tiempo pasa raudamente. Ya este domingo 26 de julio, acaecerá el primer aniversario del fallecimiento de Roberto Hoyos Castaño. De su entrañable Marinilla, si Hoyos estuviera recorriendo estas callejuelas, estaría frisando sus ochenta años de edad (vio la luz del mundo, el 23 de septiembre de 1929). Nació en una vereda de nombre ‘La Primavera’ y estudió hasta cuarto bachillerato, como casi todos los de esa población, en el Colegio San José. Tuvo ocho hermanos –pocos para la época- y fue vástago de un peñolero y una marinilla.

Terminó educación básica en el Liceo de la Universidad de Antioquia y pudo culminar sus estudios de Economía en el Alma Máter de la Raza. Auncuando empezó en el mundo de los negocios, muy prontamente la política lo aseguró en sus predios. Tuvo el honor de ser Presidente de la Asamblea de Antioquia, amén de Representante a la Cámara y Senador, escaños estos últimos en el no despreciable lapso de diecinueve años (entre 1970 y 1989). Y su postrero y honroso cargo ocupado fue el de Contralor del Departamento de Antioquia, para la vigencia 1989-1990. 

No erramos si decimos que en un contexto de cincuenta años, al menos, fue el más colosal hombre de Marinilla. Tuvo que ver en esa zona maicera del oriente, con el desarrollo y el progreso de la zona, a la que enrutó hacia el porvenir. En realidad, fue sol para los desventurados. Devoto del Niño Jesús de Praga, no se caracterizó por ser el más rutilante en el don de la palabra –como su coterráneo Hernán Villegas Ramírez, por ejemplo-, tampoco era muy expresivo, pero fue insuperable en ser emprendedor, creativo y exitoso en las gestas que acometía. Quizás, su rostro no era tan decidor como sus actitudes. 

En la época del auge de los auxilios parlamentarios, le entregó a su cuna los mejores días y fondos, para verla desarrollarse y crecer en pujanza. Por algo, por Resolución 5127 del 4 de diciembre de 2008, su amigo y paisano Andrés Uriel Gallego le rindió honores póstumos, al bautizar el intercambio de Rionegro que conecta la cabecera de Marinilla con la doble calzada Medellín-Bogotá, con su nombre. Disciplinado miembro del conservatismo, en ese vaticano azul de la montaña, admiró a Laureano y Álvaro Gómez Hurtado, pero fue democrático con sus dos esposas (Esperanza, de la que enviudó) y Catalina, su cónyuge supérstite, pues ambas fueron liberales políticamente. 

En la última época se disuadió de la política, a la que amó, auncuando conservó un grupo de la vieja guardia con quien departía con fruición. Allí estaban, entre otros, su gran amigo Mario Giraldo Henao, Armando Estrada Villa, Ignacio Vélez Escobar, Guillermo Vélez Urreta, Raúl Tamayo Gaviria y Luis Fernando Velásquez Restrepo. Esa rueda fraterna fue identificada con el nombre del ‘grupo del costurero’ y allí exhibió sus amigables dotes instintivas, de contertulio eximio y de evaluador del país. 

Cuando daba la palabra cumplía con creces. Y es anecdótico que en la última candidatura a la Gobernación de Antioquia, adhirió a Eugenio Prieto Soto, de matiz liberal, por encima de su amado hijo Roberto Hoyos Ruiz, quien fue precandidato azulejo. 

Su muerte, fue la consecuencia de un padecimiento largo, tratado por los médicos, que cuando entró en crisis profunda se abalanzó sobre él. Pudiéramos decir que no fue un acto consciente sino que la enfermedad lo arrebató, en medio de la batalla de una crisis que le cercenó la vida. Era Hoyos Castaño, un hombre piadoso, de principios, que nació para servir, ligado estrechamente a obras sociales y con el marbete de los proyectos comunitarios. 

En el año 2005, le donó a la Casa de la Cultura de Marinilla una colección de 1.560 crucifijos de cinco continentes, recopilada durante 30 años. Y luego, le adicionó a ese regalo invaluable, otros 1.115, para un total de 2.675. Le dio eclosión al ‘Museo del Cristo’. Es la colección más grande del mundo en su género, que va a ser inscrita para aspirar al Record Guiness y que se busca pueda llegar a ser itinerante. Un minúsculo homenaje, pues, a un gran hombre que hizo historia por su nobleza y por el servicio. Tan distinto a otros que son recordados por la venalidad y por las espinas del pasado.

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viernes, 27 de mayo de 2016

martes, 3 de mayo de 2016

miércoles, 13 de abril de 2016

viernes, 8 de abril de 2016

miércoles, 25 de noviembre de 2015

NINFA



TÉCNICA MIXTA SOBRE RETABLO DE PINO
80 X 18 cm. aproximadamente

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sábado, 15 de agosto de 2015

miércoles, 27 de mayo de 2015

LAS DIEZ OBRAS DE ARTE MÁS CARAS DE LA HISTORIA

Estas son las trece obras de arte más caras jamás vendidas.  Mantendremos la lista actualizada. 

Última actualización: Enero de 2017

"NAFEA FAA IPOIPO" PAUL GAUGUIN

  • 1. PAUL GAUGUIN
  • "Nafea faa ipoipo? (¿Cuándo te casas?)", 1892
  • 300 millones de dólares
  • Venta privada.  Vendedor: Rudolf Staechelin Family Trust. 
  • Precio de venta: 300.000.000 US$
  • Fecha de venta: Principios de 2015
  • Técnica: Óleo sobre lienzo
  • Dimensiones: 101,5 cm × 77,5 cm
[caption id="" align="alignnone" width="700"] Una mujer observa la obra "Nafea faa ipoipo" (¿Cuándo te casas?, 1892), del artista galo Paul Gauguin, durante la presentación de la exposición sobre el pintor francés organizadada por la Fundación Beyeler en Riehen (Suiza) viernes 6 de febrero de 2015. EFE[/caption]
En óleo de Paul Gauguin fue comprado en 300 millones de dólares por la Autoridad de Museos de Qatar al coleccionista suizo Rudolf Stechelin, convirtiéndose así en la obra de arte más cara de la historia.
El cuadro intitulado Nafea Faa Ipoipo (¿Cuándo te casas), pintado en 1892 por Gauguin, superó a Los Jugadores, de Paul Cézanne, que fue vendido en 2011 por 250 millones de dólares a la familia real de Qatar.
En esa ocasión, la obra de Cézanne rompió el récord de 81.9 millones de dólares que ostentaba un retrato de Picasso.La pintura del postimpresionista francés estaba en préstamo en el Kunstmuseum de Basilea, Suiza y se exhibirá en el museo Reina Sofía de Madrid, España, del 18 de marzo al 14 de septiembre, antes de llegar a su destino final, en Qatar.
El óleo de Gauguin retrata a dos jóvenes tahitianas y fue considerado por el propio pintor postimpresionista como una de sus obras fundamentales de entre todas las que produjo durante su estancia en Tahití, de 1891 hasta su muerte en 1903.

El nuevo cuadro más caro de la Historia

Cuando parecía que el mercado del arte ya había tocado su techo, llegaban las autoridades de Qatar y pagaban 300 millones de dólares por un cuadro de Gauguin, rompiendo así el anterior récord de obra más cara de la historia que ostentaba una de las cinco versiones de los jugadores de cartas de Paul Cézanne que se había vendido por 250 millones a los mismos compradores.
Estaba claro que los países árabes habían encontrado en el arte y en el deporte una alternativa a sus reservas de petróleo, que tenían fecha de caducidad. Se trataba de aprovechar los millones del petróleo para atraer eventos deportivos, como el Mundial de Fútbol o los Juegos Olímpicos, y erigir una serie de prestigiosos museos de arte que atrajeran a miles de visitantes a estos países y convertirse así en un destino turístico de primer nivel. La jugada estaba muy bien pensada. Abu Dabi había apostado por un complejo museístico que incluía una sede del Louvre diseñada por Jean Nouvel, una del Guggenheim realizada por Frank Gehry, un Museo Nacional obra de Norman Foster, un centro de artes escénicas de Zaha Hadid y un museo marítimo con la firma de Tadao Ando.
Por su parte, Qatar, sede de la Copa del Mundo de fútbol de 2022, había apostado por un museo de arte islámico diseñado por I.M. Pei (autor de la pirámide del Louvre) y por el Museo Nacional de Qatar diseñado también por Jean Nouvel. Este museo pretendía convertirse en un referente a nivel mundial en arte moderno y contemporáneo y para ello contaba con un presupuesto anual para compra de obras de arte de 1.000 millones de dólares. Al frente de este museo y de este presupuesto, se encontraba Al-Mayassa bint Hamad bin Khalifa Al-Thani, la hija del anterior emir y hermana del actual. Una mujer que con tan solo 31 años de edad había revolucionado el mundo del arte. Además del Gauguin y el Cézanne de récord, la colección incluía obras de autores tan cotizados como Mark Rothko, Damien Hirst, Jeff Koons o Andy Warhol. Una inversión en arte y marketing que buscaba sencillamente que los amantes del arte, tanto fueran de Valencia como de Sebastopol, incluyeran Qatar entre sus posibles destinos turísticos para poder contemplar unas obras de arte impresionantes tanto por su precio como su valor, algo que nunca había que confundir.

2 "Interchange"Kenneth Griffin

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  • 2. WILLEM DE KOONING
  • "Interchange" 1955  
  • 300 millones de dólares
  • Venta privada. Adquirido por el inversor Kenneth Griffin a la fundación David Geffen, cedido al Instituto de Arte de Chicago
  • Precio de venta: 300 millones de dólares (264,86 millones de euros)
  • Fecha de venta: Septiembre de 2015
  • Técnica: Óleo sobre lienzo
  • Dimensiones:  200.7 by 175.3 cm.
El multimillonario estadounidense Kenneth Griffin, creador del fondo de inversiones Citadel, ha realizado la compra de arte más cara de la historia. En una operación realizada en otoño y que acaba de hacerse pública, el magnate pagó 500 millones de dólares (451 millones de euros) por dos cuadros de expresionismo abstracto, según ha informado el portal financiero Bloomberg. En concreto, ha pagado 300 millones de dólares por un De Kooning(Interchange, de 1955) y 200 por un Pollock (Number 17A, de 1948).
Griffin ha comprado los cuadros a la fundación David Geffen y los ha cedido al Instituto de Arte de Chigago, ciudad donde tiene la sede su compañía. El museo las exhibió en septiembre de 2015, según ha informado Amanda Hicks, su directora de relaciones públicas.
La transacción bate el récord de lo que se había pagado nunca por las obras tanto de De Kooning como de Pollock. El cuadro de De Kooning, Interchange,iguala el récord de la obra de arte más cara hasta la fecha: los 300 millones de dólares que Qatar Museums pagó por la pintura de Gauguin Nafea faa ipoipo (¿Cuándo te casas?) en febrero de 2015. El cuadro de Pollock, Number 17A, entra en la lista de obras de arte más caras de la historia en cuarto lugar.
"LOS JUGADORES DE CARTAS" PAUL CÉZANNE
  • 3. PAUL CÉZANNE
  • "Los Jugadores de Cartas", 1892/93 
  • 250 millones de dólares
  • Venta privada. Vendedor: George Embiricos. Comprador: Familia Real de Catar.
  • Precio de venta: 250.000.000 $ (191,6 millones de euros)
  • Fecha de venta: Febrero 2012
  • Técnica: Óleo sobre lienzo
  • Dimensiones: 90 x 130 cm
Esta es la última versión de esta gran pintura de Paul Cézanne que permanece en una colección particular. La intensidad de los rostros de los jugadores hacen de esta pintura una de las obras maestras de la pintura post-impresionista.
La familia real de Catar ha pagado 250 millones de dólares (191,6 millones de euros) por "Los jugadores de cartas", cuadro que forma parte de una serie de pinturas clásicas de Paul Cézanne. La venta, que supone un nuevo récord en el mundo del arte, convierte al cuadro en el más caro de la Historia. El lienzo de retrata a dos jugadores y pertenece a la época de madurez del artista en la que Cézanne produce sus principales lienzos.
Los jugadores de cartas (Les Joueurs de cartes en el título francés original) es una serie de cinco cuadros sobre el tema de la partida de cartas, que realizó el pintor francés Paul Cézanne entre 1890 y 1895 (la comenzó estando en Suiza y la acabó en Aix-en-Provence).
Pertenece a la época de madurez (década de 1890) en la que Cézanne produce sus principales lienzos. Ejemplifica los cuadros en los que los personajes están fuertemente anclados en su decorado. Es un periodo en que Cézanne fue invitado a exponer con el grupo Les XX en Bruselas y, más tarde, celebró su primera exposición en París.
Especialmente en las tres últimas versiones, todos los volúmenes están definidos de manera geométrica, lo que confiere a los dos personajes una dignidad clásica. En las versiones iniciales son tres jugadores contemplados por otros personajes, composición que va simplificando hasta reducirla a dos campesinos que juegan a las cartas, con una botella de vino en medio, en la que se refleja la luz.
Distorsionando la visión perspectiva, Cézanne logra obtener el máximo grado de centralidad, que resulta increíble en una escena de vida. Toda la tela está construida con tonos de los colores azul, amarillo y rojo. Esta restricción cromática «intensifica la sensación de austeridad formal». Las pinceladas se presentan solitarias y sintéticas, como el reflejo sobre la botella o el simple trazo que describe el ojo del jugador de la derecha. Pinta con la técnica del facetado, lo que es evidente en la cara del jugador de la izquierda. 
En las últimas versiones de la serie, Cézanne no proporciona sólo una impresión, sino también una descripción del sentido interno de la acción, como síntesis destinada a permanecer en la mente bajo la forma del recuerdo. Cézanne pintó también un estudio de pequeño formato (32 × 35 cm) de un solo jugador visto de frente. La obra pertenece al Worcester Art Museum, Massachusett USA. Fue expuesto en la muestra de "Jugadores de Cartas que presentó la Courtauld Gallery de Londres en 2010/11. A principios de 2012 uno de los cuadros de la serie se convirtió en la obra de arte vendida por más dinero de la historia, al comprarla la familia real catarí a los herederos del magnate griego Yorgos Embiricos por más de 250 millones de dólares, aproximadamente 191,6 millones de euros.

4 "Number 17A" Jackson Pollock


  • 4. JACKSON POLLOCK
  • "Number 17A", 1948 
  • 200 millones de dólares
  • Venta privada , 2015.  Comprador: Kenneth Griffin
  • Precio de venta: 200.000.000 $
  • Fecha de venta: Noviembre 2006
  • Técnica: Óleo /sobre lienzo
  • Dimensiones: 1,22 x 2,44
Uno de los personajes más poderosos del mundo de las finanzas de los Estados Unidos, el norteamericano Kenneth Griffin, inversionista nacido en Florida, de 47 años, fundador de Citadel LLC (fondo especulativo con sede en Chicago) y dueño de una fortuna personal estimada en unos 7.400 millones de dólares. De esta manera, Griffin realizó la compra de obras de arte –dentro de la categoría categoría “Contemporáneos”- más cara de la historia.
Las dos obras son Interchange (1955) del pintor expresionista abstracto estadounidense Willem De Kooning, y Number 17A (1948), de Jackson Pollock, también expresionista abstracto del mismo país. Es decir, la Escuela de Nueva York está cotizando a precios desorbitantes. El De Kooning costó 300 millones, mientras que el Pollock costó 200.
Así, el De Kooning se sitúa como el cuadro más caro de la historia junto con Nafea Faaa Ipoipo, de Gauguin, que alcanzó ese precio hace un año.
Griffin ya había armado revuelo en el mundo del arte hace un año atrás, debido a otra compra: Abstraktes Bild, una pintura del alemán Gerard Richter por la que pagó 46 millones de dólares. La venta se hizo en Sotheby´s de Londres luego de una puja entre el comprador y el vendedor, y es el precio más alto del mundo pagado por una obra de un artista en vida. Y lo pagó Griffin, quien también tuvo el amable gesto de donar el último diciembre 40 millones de dólares al Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York. Fue considerada una de las donaciones más grandes jamás hechas a esa institución. También donó 120 millones de dólares a la Universidad de Harvard, institución en donde estudió y comenzó a hacer su fortuna: allí, en su cuarto de estudiante, logró que le instalaran una antena parabólica gracias a la que pudo seguir sus inversiones y comenzar a construir el imperio.
Las obras que adquirió ahora las cedió al Instituto de Arte de Chicago, donde se exhiben juntas.
Griffin hace unos 20 años que viene armando su colección de arte. Desde hacía 12 años – y hasta el año pasado- con su ex esposa, Anne Dias Griffin, otra gestora de fondos. 
A pesar de poseer una colección tan importante y de realizar semejantes compras, el inversor se manifiesta escéptico frente al mundo del mercado de arte: opina que está lleno de especuladores. Lo dijo unos días después de que se subastara en noviembre pasado una pintura de Amedeo Modigliani , Nu couché, por 170,4 millones de dólares. La compró un coleccionista chino, Liu Yiqian, ¡con tarjeta de crédito! Ahora convertido en un millonario inversionista, sin embargo Liu comenzó como taxista y vendedor ambulante. Aseguró que compró la pintura de Modigliani con tarjeta… para acumular puntos. 

5 "Les Femmes d’Alger (Version “O”)" Pablo Picasso

5. PABLO PICASSO
"Les Femmes d’Alger (Version “O”)", 1955
179,4 millones de dólares
Christie's Nueva York, mayo de 2015. Vendedor: Colección privada, Arabia Saudí. Comprador: anónimo
Precio de venta: 179.400.000 $
Fecha de venta: Mayo 2015
Técnica: Óleo / lienzo
"Las Mujeres de Argel (Versión “O”)" es una de las obras tardías de Picasso más famosas, pero en absoluto una de sus pinturas más importantes. La absurda suma pagada por la obra representa un récord para una obra de arte en subasta. La pintura fue vendida por 31,9 millones en 1997, en la misma subasta en la que "La Rêve (El Sueño)" (ver obra siguiente) se remató por 48 millones.
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La Historia Oculta tras el Récord de Picasso 

Cuando el pasado 11 de mayo de 2015 el martillo remató la obra de Pablo Picasso "Les Femmes d'Alger (versión O)" por 179 millones de dólares tras once minutos de dura puja - un tiempo larguísimo en la sede neoyorkina de Chirstie's - acababa una larga historia que comenzó el 14 de febrero de 1955. Ese día Picasso finalizó una de las 14 versiones que hizo del célebre cuadro del mismo título que pintó Delacroix en 1884 y que representaba un harén de Argel que recogía toda la sensualidad del orientalismo que tanto fascinó al pintor francés.
Tal y como escribió François Gilot en sus memorias, Delacroix era uno de los artistas favoritos de Picasso y cuando el director del Louvre le propuso en 1947 que eligiera un lugar del museo en el que exponer sus obras, no dudó ni un minuto:  quería hacerlo junto a las de Delacroix. Por tanto, no es de extrañar que entre el 13 de diciembre de 1955 y el 14 de febrero de 1956 se encerrara en su estudio a pintar 14 versiones e infinidad de dibujos basados en el cuadro de Delacroix "Femmes d'Alger dans leur appartament", del que a su vez existen dos versiones, la del Louvre de 1834 y la de Montpellier, ejecutada entre 1847 y 1849. Su gran amigo Henri Matisse había fallecido por esas fechas y esas obras eran un homenaje a quien tan bien supo plasmar en sus obras la sensualidad del mundo oriental.
Uno de esas versiones (la denominada O) fue expuesta en la galería de Louise Leires, donde el 6 de junio 1956 la compraron los coleccionistas neoyorkinos Victor y Sally Ganz, quienes disfrutaron de su compañía hasta su muerte. Fue entonces cuando sus herederos decidieron subastarla en Christie's. El 10 de noviembre de 1997, se remataba por 31.9 millones de dólares. Ese nuevo propietario ("una distinguida colección privada europea") era quien la había revendido ahora en la misma casa de subastas por seis veces lo que pagó en su día por ella.
Todas las miradas se dirigían ahora al nuevo comprador que, aunque la casa de subastas guardaba celosamente su identidad, parecía indicar que provenía de nuevo de Qatar. Concretamente, algunas fuentes apuntaban al antiguo primer ministro de este país árabe, el jeque Hamad bin Yasem. ¿Pero cómo un cuadro podía subir tanto de valor en tan poco tiempo?
Independientemente de que la cotización de Picasso había crecido considerablemente a lo largo de estos años de forma general, los propietarios de este cuadro habían realizado una muy buena gestión del "curriculum" del mismo. Esta obra había sido expuesta desde su misma creación en importantes exposiciones de museos como el MOMA, el Metropolitan o la National Gallery de Londres pero, a raíz de su compra en 1997, su presencia había sido constante en grandes exposiciones dedicadas a Picasso en los museos más prestigiosos del mundo.
Este cuadro pudo verse en Madrid en la muestra "Picasso: Tradición y vanguardia" que organizó el Museo del Prado entre junio y septiembre de 2006. Pero, previamente, había formado parte de la famosa exposición "Matisse - Picasso" que viajó por la Tate Modern de Londres, el Gran Palais de París y el MOMA de Nueva York entre mayo de 2002 y mayo de 2003.
La siguiente gran exposición en la que se incluyó fue "Picasso y los maestros", una ocasión histórica en la que el Louvre reunió las obras de Picasso junto con las de los grandes maestros en las que se inspiró, con autores tan conocidos como Velázquez, Goya, Manet o el propio Delacroix.
Finalmente, la obra volvió a exhibirse en la National Gallery de Londres en la exposición "Picasso: Challenging the Past" entre febrero y junio de 2009, para acabar su recorrido en la Tate Britain en la muestra "Picasso and Modern British Art" en 2012.
Un periplo que ponía de manifiesto la generosidad de sus propietarios a la hora de prestar esta obra y, al mismo tiempo, su habilidad para hacer subir el prestigio y la cotización de un lienzo que aparecía ahora en un sinfín de importantes catálogos y que algunos ya comparaban con "Las señoritas de Aviñón" o el mismísimo "Guernica".
Lo que estaba claro era que tener un Picasso era un buen negocio. El problema residía en que solo había dos formas de hacerse con uno: comprarlo o heredarlo. Y es aquí donde muchos se preguntarán qué pasó con la herencia de Picasso pero eso ya es otra historia....

6 "Nu couché" (Desnudo acostado) Amedeo ModiglianiModigliani - Nu couché.jpg

  • 7. AMEDEO MODIGLIANI Amedeo ModiglianiPABLO PICASSO
  • "Nu couché" (Desnudo acostado) 1917 - 1918
  • Christie's Nueva York. Comprador: Liu Yiqian
  • Precio de venta: 170.405.000 $
  • Fecha de venta:  noviembre 9 de 2015
  • Técnica: Óleo / lienzo
  • Dimensiones: 60 x 92 cm 
[caption id="" align="aligncenter" width="700"]Momento en el que ha sido subastada la pintura de Modigliani Momento en el que ha sido subastada la pintura de Modigliani [/caption] La pintura de Amedeo Modigliani Nu couché (Desnudo acostado) , considerada una de las obras más importantes del artista italiano, se adjudicó la noche del lunes 9 de noviembre de 2015 por USD 170,4 millones en Christie's en Nueva York, convirtiéndose en el segundo cuadro más caro jamás vendido. Nu couché fue adjudicado bajo el sonoro aplauso de una sala llena, después de nueve minutos de una febril puja entre siete compradores. Pero fue un postor chino que participaba por teléfono quien la ganó, precisó la casa de subastas, que había estimado la pintura en USD 100 millones. La obra, pintada entre 1917 y 1918, se colocó así segunda en las lista de los cuadros más caros jamás venidos en una subasta, después de  Las mujeres de Argel (versión 'O') del español Pablo Picasso, vendida en mayo pasado por USD 179,4 millones, también en Christie's. El cuadro muestra una mujer echada en un sofá rojo sobre un cojín azul. Forma parte de una serie de desnudos creados por el pintor y escultor (1884-1920) que para entonces residía en París. El lienzo había generado escándalo al ser exhibido en la galería parisina Berthe Weill, y la policía había ordenado retirarlo.  La venta rompió el anterior récord para un Modigliani, Tête , una escultura subastada en noviembre de 2014 por USD 70,7 millones. La pintura de Modigliani más cara subastada hasta ahora era Nu assis sur un divan (Desnudo sentado en un diván) , adjudicada en USD 68,96 millones en noviembre de 2010. Récord para Nurse de Lichtenstein  Minutos después del de Nu couché , otro récord mundial se registró para un artista cuando Nurse , del maestro del Pop Art estadounidense, Roy Lichtenstein, se vendió por USD 95,37 millones. La obra había sido estimada en 80 millones. 
El Comercio

"EL SUEÑO" PABLO PICASSO

  • 7. PABLO PICASSO
  • "La Rêve (El Sueño)", 1932
  • 155 millones de dólares 
  • Venta privada , 2013. Vendedor: Steve Wynn. Comprador: Steven A. Cohen
  • Precio de venta: 155.000.000 $
  • Fecha de venta: Marzo 2013
  • Técnica: Óleo / lienzo
  • Dimensiones: 130 x 97 cm
  • "La Rêve (El sueño)" es una de las pinturas más sensuales y famosas de Pablo Picasso, y representa a su amante Marie-Therese Walter sentada en un sillón rojo con los ojos cerrados. En 2006, Wynn acordó vender la pintura a Cohen por 139 millones de dólares, pero la venta fue cancelada cuando Wynn dañó accidentalmente el lienzo con su codo.
El sueño (también conocido con su nombre en francés, Le rêve) es un cuadro del pintor español Pablo Picasso pintado en 1932. Está hecho mediante la técnica del óleo sobre lienzo y es de estilo cubista.
El cuadro, cuyas medidas son 130 x 97 cm, representa a una mujer que yace dormida, en un sillón con la cabeza vencida hacia atrás y el rostro partido en dos y los senos al descubierto. La modelo del cuadro es Marie-Thérèse Walter.
En el año 2006 fue dañada por su dueño, el magnate de Las Vegas, Steve Wynn.
En el año 2013 "el sueño" fue adquirido por Steven Cohen, tras pagar 155 millones de dólares, y se convirtió así en el segundo cuadro más caro de la historia, según una nota publicada en The New York Post,  y en el más cotizado de su obra pictórica.

"TRES ESTUDIOS DE LUCIAN FREUD"FRANCIS BACON

  • 8. FRANCIS BACON
  • "Three Studies of Lucian Freud", 1969
  • 142,4 millones de dólares
  • Christie's Nueva York, 2013. Vendedor: Francesco De Simone Niquesa(?). Comprador: Anónimo
  • Precio de venta: 142.400.000 $
  • Fecha de venta: Noviembre 2013
  • Técnica: Óleo sobre lienzo, tríptico
  • Dimensiones: 198 x 147,5 CM (cada uno)
No solo se trata de la pintura más cara jamás subastada, sino que supone un récord de cotización para una obra de arte contemporáneo. Christie's explicó que cuando esta obra fue pintada "la relación entre Freud y Bacon estaba en su apogeo".
Tres estudios de Lucian Freud es un óleo de 1969 sobre lienzo tríptico del pintor británico de origen irlandés Francis Bacon, representando al artista Lucian Freud. Se vendió en noviembre de 2013 en 142.400.000 dólares -el precio más alto alcanzado en una subasta por una obra de arte.
Bacon y Freud eran amigos y rivales artísticos. Fueron presentados en 1945 por el artista Graham Sutherland y rápidamente se convirtieron en buenos amigos, reuniéndose con frecuencia. Los dos artistas se pintaban entre sí varias veces, a partir de 1951, cuando Freud se sentó por primera vez con Bacon.

"NUMBER 5" JACKSON POLLOCK 

  • 9. JACKSON POLLOCK
  • "Number 5, 1948", 1948 
  • 140 millones de dólares
  • Venta privada , 2006. Vendedor: David Geffen. Comprador: David Martínez ?
  • Precio de venta: 140.000.000 $
  • Fecha de venta: Noviembre 2006
  • Técnica: Óleo / lienzo
  • Dimensiones: 1,22 x 2,44 metros
Hoy por hoy, este espectacular "drip" de Jackson Pollock es la pintura contemporánea más cara jamás vendida, pese a que la exorbitante suma no ha sido totalmente confirmada (aunque tampoco negada). Esta venta demuestra no sólo la fuerza del mercado del Arte, sino también el creciente interés por las obras de Arte contemporáneo
El arte de Jackson Pollock (1912-1956) es un misterio para muchos. “Expresionismo abstracto”, así se califican a las extrañas pero intrigantes obras del afamado pintor estadounidense. Para realizar sus obras, Pollock se olvida por completo del tradicional método de pintar (con caballete y pinceles), prefiriendo sumergirse completamente en la obra, colocándola en el suelo, rodeándola, dejando la pintura fluir… El método de Pollock es innovador y surge con él una nueva manera, mucho más intima, de crear arte.
A primera vista, “No. 5, 1948”, cabecera del listado de obras más caras del mundo (vendida en 2006 por  140 millones de dólares), nos deja perplejos: ¿arte o red infinita de manchas? Es a la segunda, o quizás tercera vista, que la obra nos empieza a conquistar; la infinita red de manchas se vuelve apropiadamente infinita… Las preguntas empiezan a nacer: ¿cuál es el color del fondo? ¿Dónde empiezan las manchas, dónde terminan? ¿Qué se esconde detrás de ellas? Y a golpe de preguntas, nos vamos perdiendo en el cuadro…. Nuevos colores surgen y con ellos, nuevas emociones.
A la cuarta vista, la obra pierde su sentido. De tanto mirarla, ya no vemos nada. Cerramos los ojos y empezamos de nuevo, tímidamente. Es ahí, a la quinta vista que florece la sinfonía de colores. Las manchas se vuelven musicales, la obra empieza a bailar. Encontramos en ella un sinfín de emociones, colores, sabores… A la sexta vista, la obra es familiar. La recordamos con cariño.

10  "WOMAN III"  WILLEM DE KOONING

  • 10. WILLEM DE KOONING
  • "Woman III", 1952-53
  • 137,5 millones de dólares 
  • Venta privada, 2006. Vendedor: David Geffen. Comprador: Steven Cohen
  • Precio de venta: 137.500.000 $ 
  • Fecha de venta: Noviembre 2006
  • Técnica: Óleo sobre lienzo
  • Dimensiones: 171 x 121 cm.
Primero Pollock. De Kooning después. Ambas ventas demuestran la enorme escalada en las cotizaciones de las obras del Expresionismo Abstracto. Esta pintura es la única de la serie "Mujeres" de Willem de Kooning todavía en manos privadas. Una de estas mujeres -descritas por T. Hess como "diosas negras"- fue escogida por theartwolf.com como una de las 50 obras maestras de la historia de la pintura. Willem de Kooning (Rotterdam; 24 de abril de 1904 - Long Island; 19 de marzo de 1997); pintor neerlandés nacionalizado estadounidense. En los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, de Kooning pintó dentro del movimiento del expresionismo abstracto, y dentro del seno de esta tendencia, sigue la action painting o pintura gestual. Otros pintores de este movimiento fueron Jackson Pollock, Mark Rothko y Clyfford Still. Más tarde, de Kooning experimentó con otros movimientos artísticos.
 

11 "ADELE BLOCH-BAUER" GUSTAV KLIMT 

  • 11. GUSTAV KLIMT
  • "Adele Bloch-bauer", 1907 
  • 135 millones de dólares 
  • Venta privada, 2006. comprador: Ronald Lauder.
  • Precio de venta: 135.000.000 $
  • Fecha de venta: Junio 2006
  • Técnica: Óleo y oro sobre tela
  • Dimensiones: 138 x 138 cm.
La adquisición de esta emblemática pintura por el magnate de los cosméticos Ronald Lauder conmocionó el mercado del Arte, no sólo por la espectacular cifra pagada, sino por la manera en la que fue vendida, alejada del ruidoso mundo de las subastas. La pintura formaba parte de un grupo de cinco lienzos recientemente restituidos a sus antiguos dueños, la familia judía Bloch-Bauer, por un juzgado de Viena tras largas décadas de espera. Los lienzos habían sido confiscados por el ejército nazi, y pasaron a la Galería Nacional de Austria en 1948.
El Retrato de Adele Bloch-Bauer  es una pintura de Gustav Klimt completada en 1907. De acuerdo con informes periodísticos, fue vendida en 135 millones de dólares a Ronald Lauder, propietario de la Neue Galerie en Nueva York, en junio de 2006, lo que lo convirtió en ese momento en la segunda pintura de mayor valor de todo el mundo. La obra se exhibe en la mencionada galería desde julio de 2006.
A Klimt le llevó tres años completar este retrato, que mide 138 x 138 cm y está hecho con óleo y oro sobre tela marinera, con una ornamentación elaborada y compleja tal como se ve en los trabajos del Jugendstil. Klimt fue miembro de la Secesión vienesa, un grupo de artistas que rompieron con la forma tradicional de pintar. La obra fue realizada en Viena, encargada por Ferdinand Bloch-Bauer.
Como rico industrial que hizo su fortuna en la industria azucarera, apoyó las artes y favoreció y promovió la labor de Klimt. Adele Bloch-Bauer se convirtió en la única modelo pintada en dos ocasiones por Klimt cuando completó un segundo cuadro, Retrato de Adele Bloch-Bauer II, en 1912. Adele indicó en su testamento que los cuadros de Klimt deberían donarse a la Galería del Estado de Austria. En 1925 Adele murió de meningitis, y cuando los nazis ocuparon Austria, su viudo se exilió en Suiza. Todas sus propiedades fueron confiscadas, incluida la coleccióm Klimt. En su testamento de 1945, Bauer-Bloch designa a sus sobrinos y sobrinas, incluyendo a Maria Altmann, como herederos de su patrimonio.
Como las pinturas propiedad de Bloch-Bauer permanecieron en Austria, el gobierno se inclinó por el testamento de Adele. Luego de una batalla legal en Estados Unidos y en Austria, se determinó que Maria Altmann era la propietaria legal de esta y otras cuatro pinturas de Klimt.5
La decisión fue tomada en Austria con resignación. Luego de que los cuadros fueron enviados a Estados Unidos, estuvieron en exhibición en Los Ángeles hasta que el Retrato de Adele Bloch-Bauer I fue vendido a Lauder.
La pintura ha pasado a ser la pieza central de la colección de Lauder en su Neue Galerie de Nueva York, que por años ha intentado recuperar el arte propiedad de la comunidad judía, la mayoría de Alemania y Austria, confiscada o robada por el gobierno nazi.
Lauder trabajó para esta meta mientras fue embajador de Estados Unidos en Austria, miembro de la "World Jewish Restitution Organization", y de la comisión designada por Bill Clinton para examinar casos de robo nazi. Es significativo el comentario de Lauder al recuperar el Retrato de Adele Bloch-Bauer I: "Esta es nuestra Mona Lisa...."

12 "EL GRITO" EDVARD MUNCH  

  • 12. EDVARD MUNCH 
  • "El Grito", 1895  
  • 119,9 millones de dólares 
  • Sotheby's New York , mayo 2012. Comprador: anónimo
  • Precio de venta: 119.900.000 $ 
  • Fecha de venta: Mayo 2012 
  • Técnica: Óleo, tempera y pastel sobre cartón
  • Dimensiones: 91 x 74 cm
 
 
Esta icónica obra es hoy por hoy la pintura más valiosa jamás vendida en subasta. Este pastel es la más colorista de las 4 versiones que el artista pintó de este tema, y la única que permanece en manos privadas.
El grito (en noruego Skrik), es el título de cuatro cuadros del noruego Edvard Munch (1863-1944). La versión más famosa se encuentra en la Galería Nacional de Noruega y fue completada en 1893.1 Otras dos versiones del cuadro se encuentran en el Museo Munch, también en Oslo, mientras que la cuarta versión pertenece a una colección particular. En 1895, Munch realizó también una litografía con el mismo título.
En los últimos años, la obra, en dos versiones diferentes, ha sido objeto de robos de gran repercusión mediática. La versión más conocida, la de la Galería Nacional, fue robada en febrero de 1994, y fue recuperada en una acción policial ocho semanas más tarde. En agosto de 2004 se produjo el robo de una de las versiones expuestas en el Museo Munch. Dos años después, el 31 de agosto de 2006 la policía noruega anunció la recuperación de la pintura, en buen estado.
La versión que llevaba 70 años en manos del noruego Petter Olsen, cuyo padre había sido vecino, amigo y luego mecenas de Munch, fue subastada el 2 de mayo del 2012 por 119,9 millones de dólares, en la casa Sotheby's de Nueva York, convirtiéndose así en la obra más cara vendida en una subasta.
Todas las versiones del cuadro muestran una figura andrógina en primer plano, que simboliza a un hombre moderno en un momento de profunda angustia y desesperación existencial. El paisaje del fondo es Oslo visto desde la colina de Ekeberg. El grito está considerado como una de las más importantes obras del artista y del movimiento expresionista, constituyendo una imagen de icono cultural, semejante al de la Gioconda de Leonardo da Vinci.
El cuadro es abundante en colores cálidos de fondo, luz semioscura y la figura principal es una persona en un sendero con vallas que se pierde de vista fuera de la escena. Esta figura está gritando, con una expresión de desesperación. En el fondo, casi fuera de escena, se aprecian dos figuras con sombrero que no se pueden distinguir con claridad. El cielo parece fluido y arremolinado, igual que el resto del fondo.

13 "FLAG" JASPER JOHNS

  • 13. JASPER JOHNS 
  • "Flag" (Bandera), 1958
  • 110 millones de dólares 
  • Venta privada, 2010. Comprador: Steven Cohen 
LA BANDERA DE JASPER JOHNS Por: JAVIER MOLINS
Había artistas que eran capaces de lo mejor y de lo peor y Jasper Johns era uno de ellos. Tan solo había que acercarse al Instituto Valenciano de Arte Moderno para poder comprobarlo. Este museo había conseguido organizar una exposición del artista norteamericano vivo que había alcanzado una mayor cotización en el mundo del arte, algo extremadamente difícil hoy en día, pues eran muy pocos los museos dispuestos a desprenderse, aunque solo fuera por tres meses, de unas obras que, en muchos casos, eran la joya de la corona de su colección.
Una visita a dicha muestra era toda una experiencia artística pues el visitante podía encontrar un pedazo importante de la historia del arte de la segunda mitad del siglo XX. Tras la Segunda Guerra Mundial, la capital artística mundial se trasladó de París a Nueva York y el expresionismo abstracto se alzó como movimiento artístico predominante con representantes como Pollock, Rothko o De Kooning. Las primeras reacciones a ese predominio de la abstracción vinieron de Gran Bretaña, de la mano de Richard Hamilton quien en 1956 pintó el que se considera el primer cuadro pop que lleva el pintoresco título de «¿Exactamente qué es lo que hace a los hogares de hoy en día tan diferentes, tan atractivos?». Había nacido el pop, un movimiento artístico caracterizado por el cuestionamiento de la alta cultura con los mecanismos y técnicas de la cultura popular.
Casi de forma simultánea, Jasper Johns realizaba su primera exposición en 1958 en la mítica galería neoyorkina de Leo Castelli. El director fundador del MOMA, Alfred Barr —una de las personalidades más influyentes del arte del siglo XX y todo un ejemplo de lo que debe ser un director de museo— adquiría la obra «Flag» (1954-1955).
Esta obra representaba el objeto más claramente reconocible para cualquier ciudadano estadounidense, su bandera. El cuadro se alejaba de la abstracción predominante y representaba un objeto cotidiano, de la misma manera que hacía el pop, pero Johns le pasaba una capa de pintura a la cera (encáustica), una técnica pictórica de la que ya hablaba Plinio el Viejo en su Historia Natural. No en vano Johns había escrito aquello de «toma un objeto, hazle algo, hazlo otra cosa». Lo había hecho con la bandera pero también con las dianas (un elemento que podía ser tanto figurativo como abstracto) o con el mapa de Estados Unidos. Precisamente una pequeña pared del IVAM acogía tres pequeñas obras que condesaban toda la grandeza de este artista. Se trataba de una pequeña diana, un mapa de Estados Unidos y dos banderas verticales, todas realizadas sobre papel y con la técnica de la encáustica.
Asimismo, encontrábamos otras obras realizadas en los 80 y 90 mucho más prescindibles. Sin embargo, en 2007, con 77 años de edad, Jasper Johns era capaz de crear «Numbers», su mayor escultura, un bajo relieve de aluminio que imitaba a una caja de linotipista con una gran variedad de números, otro icono presente en gran parte de sus obras. Otro elemento que nos acompañaba en nuestra vida cotidiana y que él era capaz de elevar a la categoría de arte.
Fuentes: http://www.artelista.com http://www.theartwolf.com http://www.javiermolins.com/columnas-javier-molins.asp
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