miércoles, 4 de enero de 2017

LA CAÍDA DE ÍCARO MAESTRO CARLOS OSORIO



El periódico El Mariinillo, en su edición número 49 nov.-dic. de 2016, publicó un documento escrito por el maestro Carlos Alberto Osorio Monsalve (Artista Plástico colombano, nacido en Aguadas, Caldas: pintor, ilustrador, dibujante, creador del comic Hombres de Acero, escultor, muralista y gestor cultural) titulado "La Caída de Ícaro" donde el artista, con una magistral prosa poética, marcada por el dolor, la decepción, la nostalgia, pero también por la esperanza que sólo el arte puede brindar, relata su infortunio producto de un truculento montaje realizado en su contra.
osoro
Transcribo a continuacón el artículo completo.

LA CAÍDA DE ÍCARO

Por: Carlos Alberto Osorio Monsalve

Esta, la historia mía es una historia repetida donde aflora la envidia, el rencor, la mentira, la ignominia; fallas humanas que cayeron sobre mis hombres como intempestiva lluvia. La envidia es adoración de los hombres por las sombras, es mérito otorgado al mediocre y al ambicioso absurdo; es la miel que saborea el impotente, es la insana herida que pudre la razón y asesina al virtuoso. Envidia el impedido por subir al pódium del esfuerzo, Ia dedicación y la constancia, virtud propia del infame y de quien se dedica a romper la belleza en mil fragmentos, es enaltecer al envidiado.

Rencor, póstula que se adhiere al alma, inadaptable ser moralmente inferior. Rencoroso es quien elige víctimas para el sacrificio. Rencor es nublar la razón a la luz del pensamiento, portar la locura estampada en el rostro, expeler fuego en la mirada. Así; mentir es herida mortal proferida a traición con el ideal de matar al indefenso. De por si. Crimen abominable que destruye el fortín inexpugnable, veneno inoculado, burda patraña esgrimida contra Ia dignidad y el honor. Tergiversa la realidad, la fantasía usada para el mal. Mentir es tan irracional como el agua de alcantarilla ofrecida para que sea bebida por el sediento; manchar con excremento la más bella creación artística; actitud propia de ineptos, de irracionales, de impíos.

Afrenta pública es la ignominia sometimiento al cadalso y al escarnio al inocente con el único objetivo de saciar oscuras intenciones, es señalar con el alma pecaminosa y la mano sucia Ia virtud; es declaratoria de persona “non grata" al líder. El ignominioso es quien lanza la primera piedra incitando a sus compinches a que así lo hagan.

El ser honesto en confrontar las corrientes convencionales, ser virtuoso es exponerse a la farsa moral, a Ios prejuicios. Honestidad y virtud son valores heredados de mis ancestros, del padre dedicado a iniciar la dirección correcta, de una madre que me brindó cualidades sensitivas, bases de mi formación en las bellas artes, horizonte luminoso que me indicó Ia meta de mi vida. Desde  niño aprendí a ver la naturaleza como mi gran maestra y a degustar del conocimiento de los genios del arte como mis tutores.

Nací artista en un pueblo ancestral donde respiré los primeros aires del conocimiento con el espíritu del indígena y del colono, con la filosofía religiosa del buen creyente. Fue en mi natal Aguadas donde abrí los ojos a la Vida y hoy, en Aguadas, soy el ángel herido con las alas amputadas, brumas que opacaron la visión perimétrica de mi futuro, quizá mi vuelo alto inspiro a cazadores con aurea mediocrita; 0 sin saberlo, causaba sombra a sus intenciones de grandeza, a sus pretensiones de poder, a sus ambiciones de ganancias ocasionales.

Cansado de demostrar mi inocencia, de batirme contra el poder destructivo de la mentira; del odio, envidia e ignominia; de enfrentar a la fallida justicia de los hombres, de ser engañado, ultrajado, asaltado y robado por los logreros, me resigno a ver pasar los días en el infierno decorado con barrotes de hierro y paredes de gris basalto, a vivir el oscuro aposento donde reina el desespero, la angustia, dolor y miedo, Ia impotencia, abandono y tedio. Y, un día cualquiera recobraré mis alas. viajaré a la cumbre más alta del universo y miraré a los infelices que urdieron Ia trama buscando nuevas víctimas… procuraré quitar Ia máscara de niña buena para alertar a los incautos, para que al ver sus verdaderos rostros sean temidos, rechazados. Será justicia, no venganza.  Perdonaré una vez. Seria inocuo no perdonar ninguna porque si perdono dos veces, me haría cómplice.

Ya no existe ese tiempo en que exponía mis pinceladas, en que irradiaba luz a las mentes oscuras, llevaba viandantes a la utopía y maravillaba al más escéptico. Ya no viene el delirio a animar mi voz. La música no arrulla mis noches de insomnio ni respiro el aire jazmínico de mi Cielito. No dispongo ya de mis óleos, pinceles ni lienzos. Soy el artista al que Ie ataron las manos y pretendieron disecarle el cerebro.

No soy ya el maestro de artes de niños, jóvenes y adultos talentosos que venían en busca de mis oportunas enseñanzas impartidas sin interés ni egoísmos. Han quedado solos, sin su maestro. Eso duele porque ms discípulos son la prolongación del arte. Ellos descubrirán la belleza en el interior de sus almas, la encontrarán a cada paso dado; la belleza en contravía de la vulgaridad y la perfidia.

No me encuentro ya con la amistad sincera, con aquellos de mirada cristalina en la que como espejo de hada les veía, ni encuentro en mi lira Ios sones que antaño tenia. Veo como se desvanecen mis hermosos días y, si centellea mi ojo es porque de él se desprendió una lagrima, Si ven que sonrió es para simular el llanto.

Ya no me encuentro en los brazos de mi Hanny, de mi adorada Hanny. Ella no ha vuelto a coquear a mi oído sus fantasías eróticas ni a exhibir la desnudez de su alma con su sonrisa luminosa. No soy el cómplice de sus locuras y desenfrenos ni su protector ante los catervos. No, el abnegado esposo, amigo, amante, mozo. .. Ahora soy su amor de Iejos.

Pobres los infames llevando el peso de sus acciones, pobres los maldecidos porque siempre serán malditos. Pobres los mediocres porque nunca alcanzarán sus metas. Pobres aquellos pobres de espíritu porque llevarán el estigma de su destino. Pobre tú que me ultrajaste porque un lucifero cobrará su saldo y no tendrás más remedio que entregarle tu alma. Pobre yo que he muerto en Vida y enterrado en la celda ocho escribo mis eternos días o dibujo a la muerte con su túnica sulfurosa o sueño con un despertar de Ia pesadilla.

Esta es la historia mia, la historia repetida del impío que está pendiente del astro que más brilla para opacar con perfidia su brillo.

Penitenciaria Las Heliconias
Florencia Caqueta

1
Carlos Alberto Osorio Monsalve en la Web:

ARTE EN VENTA

Haz clic en la imagen y disfruta de la tienda vrtual de Jalar

Con la tecnología de Blogger.

About The Soonex

Get in Touch

Your e-mail address is incorrect. Please check it and try again.

Thanks for your subscription!

Recent Visitors

Contact Us

Author